Universidad
Politécnica de Madrid

La NASA premia al ingeniero de la UPM José Vicente Siles

Ingeniero de Telecomunicación por la ETSIT-UPM, se ha convertido en el primer ingeniero español que consigue el premio “2019 Lew Allen Award for Excellence“, la distinción más alta para investigadores jóvenes del centro Jet Propulsion Laboratory (JPL) perteneciente a la NASA.

10.09.19

La carrera de José Vicente Siles comenzó en Baeza donde realizó sus estudios de Bachillerato en el I.E.S. Santísima Trinidad. En 2003 se licenció en Ingeniería de Telecomunicación por la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicación de la Universidad Politécnica de Madrid (ETSIT-UPM). Su labor investigadora empezó en 2002 como becario de Investigación en el departamento de Señales, Sistemas y Radiocomunicaciones (SSR) de la ETSIT-UPM, donde obtuvo en 2008 el título de doctor Ingeniero de Telecomunicación (“cum laude”) y Doctor Europeus (2009) por su trabajo en el diseño de circuitos para receptores de alta resolución para radiotelescopios de infrarrojo lejano.

Antes de empezar a trabajar en 2010 en el Jet Propulsion Laboratory de la NASA (NASA/JPL), ocupó otros cargos como investigador en la Universidad de Roma Tor Vergata y en el Observatorio Astronómico de París. Durante ese tiempo participó en diversos proyectos de investigación financiados por la Agencia Espacial Europea para desarrollar tecnologías para radiotelescopios de alta frecuencia.

NASA

“Hoy en día –asegura José Siles- las tecnologías y sistemas en bandas submilimétricas y terahercios son muy populares y con muchas aplicaciones: astrofísica, ciencias planetarias, radares de imágenes, comunicaciones, biomedicina, etc. El 50% de la luminosidad emitida desde el Big Bang se emite en este rango de frecuencias de ahí su enorme importancia. Pero hace 15 años era un campo todavía muy nuevo, sobre todo en España. Yo creo que la ETSIT era de las pocas, si no la única, Escuelas de ingenieros de España que ofrecía formación en ese campo. Por eso, estoy enormemente agradecido a la ETSIT-UPM, al departamento SSR y a mi director de tesis por haberme dado la oportunidad de formarme en un campo tan nuevo y que me ha permitido llegar hasta aquí”.

Nombrado en honor del General Lew Allen, director de NASA/JPL entre los años 1982-1990 (durante el programa Voyager), el Premio Lew Allen de Excelencia Investigadora de NASA/JPL (Lew Allen Award for Excellence) se otorga como reconocimiento a la trayectoria investigadora, talento individual, logros sobresalientes en investigación e innovación tecnológica y liderazgo mostrado por investigadores de NASA/JPL en sus primeros años de carrera profesional. Los ganadores de cada año son elegidos directamente por el director de NASA/JPL entre una serie de candidatos propuestos por los directores de Ingeniería y Ciencia de NASA/JPL.

Las ventajas de estudiar en la ETSIT

Desde la Escuela nos hemos puesto en contacto con José Siles, no solo para darle la enhorabuena por su premio sino para que nos contara su paso por la ETSIT: "una de las grandes ventajas de haber estudiado en la ETSIT-UPM -dice José Siles- es el haber recibido una formación tan amplia e interdisciplinar, cubriendo no sólo todos los aspectos necesarios para desarrollar cualquier tipo de tecnología avanzada (conceptos teóricos, diseño, implementación, procedimientos de medidas en laboratorio, aplicación, etc.), sino también todos lo necesario para saber gestionar un proyecto. Esta excelente preparación es indispensable para poder destacar en diferentes áreas y poder conseguir un reconocimiento de este tipo”.

El Centro NASA/JPL

NASA/JPL es uno de los centros más prestigiosos de la NASA, especializado en enviar misiones de exploración no tripuladas para estudiar todos los planetas del Sistema Solar, asteroides, cometas, etc. Entre otros grandes logros, NASA/JPL fue responsable del desarrollo del primer satélite científico americano lanzado al espacio (Explorer I), de las misiones Voyager 1 y 2 (ahora fuera del Sistema Solar), de la misión Cassini (primera misión en orbitar Saturno) y más recientemente de los rovers de exploración de Marte (Spirit, Opportunity, Curiosity y Mars2020, éste último con lanzamiento previsto en 2020). NASA/JPL gestiona también la Red de Espacio Profundo de NASA (Deep Space Network), un sistema global de antenas que proporciona comunicaciones con todas las misiones interplanetarias, y que incluye la Estación de Seguimiento de Robledo de Chavela en Madrid.

“Mi trabajo principal -nos cuenta Siles- consiste en el diseño e implementación de la nueva generacion de receptores de alta resolución espectral en infrarrojo lejano (200 GHz – 4700 GHz) para futuras misiones espaciales de NASA, tanto en Astrofísica como en Ciencia Planetaria y de la Tierra. Estos instrumentos no sólo nos permiten estudiar regiones de formación de estrellas, sino  tambien detectar agua y su composición en cometas y otras lunas del Sistema Solar, como Europa en Júpiter y Encelado en Saturno.  Actualmente soy investigador principal de un proyecto para desarrollar una nueva camara multi-pixel de alta resolución espectral en terahercios para estudiar agua y otros elementos en cometas. También he estado trabajando en los últimos dos años en un radar a 180 GHz que vamos a volar a finales de año para estudiar la humedad dentro de las nubes con muy alta resolución espacial, lo cual nos permitirá refinar los modelos de predicción climáticos".


José Vicente tambien colabora con el National Institute of Health (NIH) de EEUU para aplicar esta tecnología para desarrollar nuevos sistemas de imágenes médicas de muy alta resolución que permitan ver dentro de las células y poder ayudar a la detección temprana de enfermedades como el cáncer, Parkinson, diabetes, etc.

En la Antártida

Todo este trabajo, junto con el el éxito de la mision NASA Stratospheric Terahertz Observatory (STO-2), le ha servido para conseguir este gran reconocimiento. STO-2 es un radio-telescopio que fue lanzado desde Antártida en 2016 a la estratosfera para estudiar regiones de formación de estrellas en nuestra galaxia en bandas de terahercios. Siles participó como responsable de uno de los subsistemas del radiotelescopio y formó del equipo que se desplazó a Antártida para integrar y lanzar el radiotelescopio.

“Estuve un total de 5 meses en la base Americana McMurdo en Antártida, una experiencia única. Pero lo más especial fue ver volar algo basado en tecnología que comencé a estudiar durante mi doctorado en Madrid y mis estancias en Roma y París, y que empecé a diseñar en JPL como investigador postdoctoral Fulbright-MEC. Una de las observaciones que hicimos con el telescopio durante los primeros días de misión nos permitió detectar carbono ionizado en la nebulosa Carina a 7,600 años luz de la Tierra. Eso nos permite descubrir regiones de formaciones de estrellas y entender como se forman”.

El Lew Allen Award for Excellence no ha sido el único premio que ha recibido Siles durante su carrera, ya que en 2012 recibió el premio al mejor investigador postdoctoral de NASA Jet Propulsion Laboratory (“JPL Outstanding Postdoctoral Research Award”) tras llegar a EEUU en 2010 con un contrato de Investigación Postdoctoral Fulbright de dos años. Además, entre 2012 y 2019 ha recibido varios premios de investigación de NASA y la medalla de los Estados Unidos por servicio en Antártida (2016 US Antarctic Service Medal).

NASA selecciona el radiotelescopio ASTHROS

Hace solo unos días, NASA seleccionó la misión ASTHROS (Astrophysics Stratospheric Telescope for High Spectral Resolution Observations at Submillimeter-wavelengths). Esta nueva misión, donde Siles participa como manager de la misión e ingeniero jefe, tiene como objetivo seguir estudiando regiones de formación estelar dentro y fuera de nuestra galaxia y a la vez estudiar discos protoplanetarios. ASTHROS, que incorporará un telescopio de 2.5-m, proporcionará el primer mapa tridimensional de alta resolución especial y espectral del gas ionizado en nuestra galaxia y en otras galaxias.

“Queremos estudiar con más detalle la dinámica del gas durante el proceso de formación estelar y saber, entre otras cosas, cómo las supernovas, por ejemplo, condicionan el proceso de formación de estrellas. El radiotelescopio astronómico ASTHROS, si todo va bien, será lanzado desde Antártida en 2023 en un globo estratosférico de Helio del diámetro de un campo de fútbol”.

(Este artículo se ha publicado originariamente en la ETSI de Telecomunicación UPM)