Universidad
Politécnica de Madrid

#SomosUPM “Es una sensación muy gratificante la de solucionar problemas a la gente”

En un mundo necesitado de ingenieros, Sara Gómez es una mujer activista que aboga por la igualdad profesional de hombres y mujeres, sin decantar la balanza en ningún sentido. Profesora de la ETS de Ingeniería y Diseño Industrial, en la actualidad está al frente del proyecto “Mujer e Ingeniería”.

17.01.18

Mujer inquieta y valiente, Sara Gómez es profesora, ha sido subdirectora de Estudiantes e Infraestructuras, gerente de la Real Academia de Ingeniería, la primera mujer directora de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería y Diseño Industrial y vicerrectora de la Universidad Politécnica de Madrid. Además, siendo directora se puso en marcha la titulación de Ingeniería en Diseño Industrial y Desarrollo de Producto, hecho que la enorgullece enormemente.

Actualmente está al frente de “Mujer e Ingeniería”, proyecto que desarrolló desde cero en octubre de 2016. En un año, la iniciativa ha crecido de las 60 ingenieras noveles iniciales, a 120 mujeres mentorizadas.

Pregunta.- ¿Por qué decidió estudiar Ingeniería?

Respuesta.- Creo que hubo dos componentes en mi decisión: la primera, porque me gusta mucho, es vocacional. Era muy enredona, me gustaba construir, me gustaba hacer cosas. Por otro lado, creo que también tuve una componente de rebeldía; bastaba que no creyeran que pudiera hacerlo o que no fuera común que una chica estudiara esto para que fuera a por ello.  

Soy ingeniera mecánica, posteriormente hice Ingeniería de materiales y me doctoré en Ingeniería. A mí la Ingeniería me ha aportado muchísimas cosas; solucionar problemas es una de ellas. Es una sensación muy gratificante la de solucionar problemas a la gente. Los ingenieros tenemos una componente social muy importante que no debemos olvidar y que ponemos poco en valor.

P.- ¿Cómo surgió “Mujer e Ingeniería”?

R.- “Mujer e Ingeniería” nace como tal del presidente de la Real Academia de Ingeniería de España, Elías Fereres. En mi etapa de vicerrectora en la UPM llevaba a cabo un proyecto llamado “Fomento a las vocaciones tecnológicas”. El objetivo era promover que más chicos y chicas se interesasen por la Ingeniería, ya que nos estamos quedando sin ingenieros en España y en el mundo, y esto es un problema bastante grave, tanto que hay países que tienen políticas para fomentar estas vocaciones.

Cuando acaba mi etapa de vicerrectora me llama el presidente de la Real Academia de Ingeniería y me dice que tiene en mente hacer un proyecto que ponga el foco, no sólo en la Ingeniería, sino también en el papel de la mujer en la Ingeniería, porque hay pocas ingenieras en España y en el mundo, y es necesario dar a las niñas a conocer lo que la Ingeniería puede aportarles en el desarrollo de su vida profesional. Además de, por otro lado, acompañar a las estudiantes y profesionales para que lleguen a puestos de poder, consejos de administración y comités de dirección, es decir, conseguir que la mujer también esté en los órganos de decisión. Creo que es una pérdida de talento absurda. ¿Por qué no podemos estar ahí? Claro que sí.

P.- ¿Cómo cree que ha cambiado el papel de las ingenieras?

R.- Desde el punto de vista profesional, creo que ha cambiado bastante. En mi generación y alguna posterior fuimos muy rompedoras en ese sentido: nos incorporábamos a las empresas y estábamos solas en los comités y en departamentos técnicos o tecnológicos. Creo que la mujer está, en muchos sentidos, plenamente integrada en la sociedad desde todos puntos de vista, pero sí que es verdad que seguimos sin estar en los órganos que toman las decisiones y últimamente me preocupa que, en los estudios que estamos haciendo en “Mujer e Ingeniería”, se muestra que estamos sufriendo algún tipo de involución, es decir, que las chicas jovencitas se hacen pequeñas frente a los chicos; hay algunos indicadores ahí que resultan preocupantes. Creo que estamos avanzando pero tenemos que ser firmes en este avance porque hay alguien al que no le interesa que alcancemos una velocidad de crucero. Dentro del proyecto “Mujer e Ingeniería” tenemos una comunidad llamada “Comunidad Mujer e Ingeniería” donde hay como unas 200 mujeres, estudiantes de Ingeniería que están aún estudiando o acaban de terminar e ingenieras sénior, y viendo los puntos de vista de las distintas generaciones, me dicen que tampoco lo tienen tan fácil y que, algunas, se encuentran en un entorno bastante hostil. Por todo ello creo que la situación ha evolucionado a mejor, pero no lo suficiente y tiene todo el sentido hacer un proyecto “Mujer e Ingeniería” para tratar con total naturalidad la integración de la mujer en el mundo de la Ingeniería.

P.- ¿Qué consejo le daría a las jóvenes ingenieras?

R.- Lo primero que les daría sería la enhorabuena por elegir esto. Creo que, si realmente lo están haciendo por vocación, tienen unas posibilidades impresionantes desde el punto de vista profesional porque en el futuro se van a generar muchos puestos de trabajo en este sector. Pero también les digo que tienen que seguir en la brecha, luchar y no venirse abajo, buscar apoyos, si los necesitan, y no dejar que nadie se atreva a decirlas que son peores. ¡Comeos el mundo! Creo sinceramente que la cuarta revolución industrial es digital y femenina; somos las máximas consumidoras de tecnología, el 80% del consumo está en manos de mujeres. Ahora tenéis más posibilidades, aprovechadlas por favor.

Entrevista completa en Familia ETSIDI
Redacción: Sonia García Montañés
Fotografía y edición de vídeo: Paula Álamo Tamayo
Versión para móviles: http://blogs.upm.es/familiaetsidi/