Universidad
Politécnica de Madrid

“Debemos atraer a los investigadores jóvenes a la UPM”

Tras recibir el Premio Nacional de Informática, Asunción Gómez-Pérez, catedrática y vicerrectora de Investigación, Innovación y Doctorado de la UPM, repasa su carrera, analiza el estado de la investigación en nuestro país y en la universidad y esboza sus retos de futuro.


19.09.16

Acaba de recoger el Premio Nacional de Informática-Aritmel 2015, por sus sobresalientes aportaciones científicas en esta disciplina, un reconocimiento que Asunción Gómez-Pérez suma a otros como el Ada Byron a la mujer tecnóloga y el Premio de Investigación de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), de ese mismo año. Es catedrática del Departamento de Inteligencia Artificial y la investigadora con mayor índice de impacto en sus publicaciones de esta universidad.

Los galardones valoran los 25 años  de una carrera investigadora y profesional “intensa y centrada en la investigación, la innovación y la docencia”, los tres pilares que para ella deben ser la base de la universidad pública. Firme defensora de la presencia de los jóvenes investigadores en la universidad, del papel de la mujer en la ingeniería y del trabajo en equipo, la vicerrectora de Investigación, Innovación y Doctorado de la UPM, considera que estos premios son también de su grupo de investigación y su propia familia, sin los que  no hubiera podido desarrollar su carrera.

Pregunta. Su implicación con el Grupo de Investigación de Ingeniería Ontológica de la UPM es máxima, pues lo creó desde cero. ¿Cuáles son sus líneas de trabajo? ¿En qué consiste su día a día?

Respuesta. Nuestro grupo está formado por más de 30 personas: profesores, investigadores senior, estudiantes de doctorado y máster, ingenieros de software y gestores que realizan su trabajo diario con entusiasmo, empeño y pasión. Es un equipo altamente competitivo, multidisciplinar (en el que además de informáticos, participan lingüistas, biólogos, geógrafos, periodistas, abogados, etcétera), intercultural, (15 nacionalidades) y con gran visibilidad internacional. Primamos la investigación en equipo frente a la individualidad, se promueve el brainstorming, la participación en retos o challenges científicos, hackathones y datathones, con equipos multidisciplinares, y otras actividades de cultura científica para acercar nuestros trabajos a la sociedad. Todo ello nos ha permitido construir un ecosistema de investigación e innovación con diferentes grados de madurez, capaz de mantener una estrecha relación con el tejido universitario y empresarial nacional y europeo.

P. La ingeniería ontológica es su campo de especialización. ¿Qué es y cuáles son sus aplicaciones prácticas?

R. El término ontología en informática hace referencia a la creación de vocabularios y modelos consensuados que permiten intercambiar información y datos entre diferentes sistemas y organizaciones. Los programas informáticos pueden utilizar ontologías para distintos propósitos: anotación de contenidos, interoperabilidad de datos, recuperación de información, búsquedas avanzadas, procesamiento del lenguaje, análisis de sentimientos en redes sociales, etc.  Los programas que utilizan ontologías intercambian datos sin necesidad de la intervención humana. Es decir, si un programa utiliza la palabra paciente, otro usa el término enfermo, y otro emplea gaixoa, todos ellos podrían intercambiar datos porque sabrían que paciente, enfermo y gaixoa significan lo mismo en diferentes idiomas.

     Hoy en día, la Ingeniería Ontológica es un campo transversal que se aplica en multitud de sectores y dominios empresariales, como son: salud, ciudades inteligentes, industria 4.0, eficiencia energética, gobierno abierto, medio ambiente, transporte, patrimonio, gestión de recursos humanos, y un largo etcétera.

P. La web semántica , otra de sus áreas de conocimiento, trata de que los usuarios accedan a la información de forma más rápida y encuentren respuesta a sus preguntas. ¿Qué queda por hacer en este campo?

R.  La web semántica es una extensión de la web orientada para su uso por los ordenadores. La web está diseñada para nosotros, los humanos, a través de las páginas que vemos, leemos y en las que buscamos información. La web semántica permite a los ordenadores procesar e interpretar los contenidos en la web, compararlos y agregarlos, facilitando al usuario la búsqueda y el análisis de la información existente de una forma más eficiente.

     La web semántica ha permitido transformar la web de documentos en webs de datos, donde la navegación se realiza sobre datos que están enlazados con otros. Uno de los ejemplos más significativos es el nuevo portal web de la Biblioteca Nacional de España, que proporciona nuevas formas de acceso y búsqueda en los catálogos y en los documentos de la biblioteca utilizando tecnologías semánticas y de datos enlazados. Esto significa que todos los libros, los autores, etcétera, de la Biblioteca Nacional están accesibles en un único portal. Mediante esta web, la ciudadanía puede consultar todo el material y ver los fondos bibliográficos de forma mucho más asequible, fácil e intuitiva.

     También desarrollamos proyectos sobre temas de vigilancia tecnológica que, analizando páginas web, tratan de averiguar hacia donde avanza el mercado, o una determinada tecnología. Trabajamos en proyectos de apertura de datos con ayuntamientos, universidades y sector público; trabajamos con lingüistas para agregar información de diccionarios en diferentes idiomas y enlazarlos con otras fuentes; enlazamos datos procedentes de sensores en ciudades inteligentes y así monitorizar donde se encuentran las bicicletas o los autobuses, etcétera. No es arriesgado afirmar que, en muchas ocasiones, la ciudadanía está utilizando las tecnologías semánticas sin saberlo.


“La incorporación de las TIC al mercado laboral
hará que se demanden perfiles más interdisciplinares”



P. Ordenadores y máquinas son cada vez más “inteligentes”. ¿La inteligencia artificial es ciencia ficción o está más cerca de la realidad diaria de lo que pensamos?

R. La inteligencia artificial (IA) es ya una realidad en muchos de los programas y aplicaciones que utilizamos y de los que nos servimos de forma cotidiana. La robótica es una de las áreas más conocidas, pero también existen otras. Cuando vemos en directo un partido de tenis, las técnicas del ojo de halcón utilizan técnicas de análisis de imagen. También encontramos IA en la traducción de textos entre diferentes idiomas que podemos utilizar en nuestros teléfonos o en los sistemas de procesamiento del lenguaje, que extraen información automáticamente de páginas web. En las redes sociales, también se está utilizando para conocer los sentimientos que las personas transmitimos.

     A través de técnicas de esta disciplina algunas empresas conocen nuestros gustos y hábitos y por ello nos envían publicidad personalizada al teléfono, al correo electrónico, etcétera. La IA se emplea para conocer los perfiles de nuestras redes sociales  y analizarlos  antes de una entrevista de trabajo.

     La inteligencia artificial engloba también la robótica. Existen sistemas especializados en responder preguntas, como IBM-Watson, un programa que ganó un concurso en el que competía con otros dos adversarios humanos y respondía a preguntas del entrevistador. En este sentido, en la UPM tenemos un proyecto de investigación financiado por IBM que emplea este sistema Watson para proporcionar servicios de inteligencia tecnológica a pequeñas y medianas empresas.

R. Robótica, big data y las TIC en  general, ¿suponen el fin del trabajo tal y como siempre lo hemos concebido o son una fuente de nuevas profesiones con demandas diferentes?

R. La incorporación de las TIC a los diferentes sectores de actividad está generando una demanda de nuevos profesionales en puestos de trabajo que hasta ahora no se habían contemplado y que requieren una formación más específica. Son perfiles más digitales, pero también más interdisciplinares. Hasta el momento, la estructura de trabajo en las empresas estaba compuesta por perfiles verticales, en los que había una línea clara en la cadena de mando. Ahora el análisis de datos incorpora a las empresas especialistas en ciencias de datos, y suelen incluir en un mismo equipo a un ingeniero en informática,que es el encargado de extraer los datos, un matemático o estadístico que los analiza y un experto en comunicación, sociología u otra rama que los traducen a un lenguaje inteligible para la ciudadanía. La era digital implica la creación de nuevos puestos de trabajo con perfiles más específicos y a la vez multidisciplinares.

La mujer en la ingeniería

P. Mujer, ingeniera, premio nacional Ada Byron a la mujer tecnóloga y madre de tres hijas, una universitaria y dos gemelas en segundo de bachillerato. Aunque irónico, porque nunca se le haría a un hombre esta pregunta, para una mujer, lamentablemente, sigue siendo obligada. ¿Cómo ha logrado en su caso esa conciliación ?

R. La conciliación es muy complicada. Para desarrollar tu carrera profesional es necesario contar con mucho apoyo, ser muy organizada y tener mucha planificación. He tenido la suerte de contar con una persona que me ha ayudado en casa y con el apoyo de mi marido, que ha comprendido el desarrollo de mi carrera, que ha implicado también un gran número de viajes, con el sacrificio personal que eso conlleva.

    Pese a todo, y aun siendo limitado el número de mujeres en ingeniería, se observa una tendencia creciente con más presencia en puestos de dirección. Como los cambios tecnológicos discurren en periodos muy cortos de tiempo, deben crearse instrumentos que permitan a las mujeres, especialmente a las jóvenes, seguir activas y en primera línea en sus trabajos después de su maternidad.

P. Mujer e ingeniera, una combinación difícil de encontrar en la sociedad y más aún en el campo de la informática. ¿Por qué decidió estudiar ingeniería?

R. Estudiar informática fue una decisión arriesgada. Siempre había pensado hacer farmacia, pues toda mi familia paterna y materna pertenece a la rama sanitaria y así fue como orienté el COU. No obstante, al observar en qué consistía el trabajo más de cerca, entendí que las enseñanzas de la rama de la salud no eran lo mío y en el último trimestre de COU decidí que prefería estudiar algo relacionado con la computación y las matemáticas. Así fue como me matriculé en el curso 85-86 en la Facultad de Informática de la UPM.

P. 25 años después, transmite un gran entusiasmo por su carrera, en la que la presencia de las mujeres no es predominante. ¿Cómo estimularía en las jóvenes el interés por la ingeniería?

R. Creo que se deben fomentar las actuaciones para acercar los adolescentes a las ingenierías y favorecer el incremento de vocaciones femeninas. Para lograr que haya más mujeres ingenieras y más jóvenes que se acerquen a nuestras escuelas, hay que perder el miedo a la ingeniería y desarrollar acciones en los colegios que hagan que sientan que estas enseñanzas son atractivas. Es fundamental cambiar el modo en el que se comunica lo que es la ingeniería en general, y en particular la informática. La imagen que se suele dar en la televisión en las series sobre los ingenieros no resulta atractiva a los jóvenes. Ahora que las apps y los robots están tan de moda, se puede intentar hacerles ver que las matemáticas, la física y las ciencias, hacen que eso sea posible. Acciones como las competiciones, los challenges o los hackatones que se han puesto tan de moda, son clave para ello, ya que acercan la ingeniería, la tecnología y la ciencia a la sociedad.

Retos de la investigación

P.
Titulada por la UPM, amplió su formación con una experiencia internacional que se inició en el Knowledge Systems Laboratory de la Universidad de Stanford. ¿Qué diferencias ve entre nuestro sistema y lo que se vive en el extranjero en lo que a investigación se refiere?

R. En 1994, al terminar la tesis doctoral, realicé una estancia postdoctoral de un año en el Knowledge System Laboratory de la Universidad de Stanford con Tom Gruber, el padre de las ontologías. Entonces no era frecuente realizar estancias postdoctorales en centros extranjeros. La Faculta de Informática de la UPM aún estaba formándose y se nos animaba a que, una vez completada la tesis, hiciésemos una estancia en el extranjero para conocer otras formas de investigar y de trabajar que pudieran ayudarnos a crear una Facultad diferente. Las vivencias y las experiencias adquiridas en Stanford y en el entorno de Silicon Valley transformaron mi carrera profesional. Comprendí el reto intelectual que suponía investigar en la frontera del conocimiento, en un entorno muy exigente, y aprendí que para ser competitivos internacionalmente en investigación se requiere formación, ideas, capacidad, seriedad e intensidad en el trabajo y financiación, ¡mucha financiación! Mi interés siempre estuvo en trabajar con colegas de otros países para poder optar a más financiación y a ideas nuevas.

“La clave está en publicar buenos artículos 
que sean citados por la comunidad a la que perteneces”


P. ¿Cuáles son las principales trabas con las que se encuentran los investigadores en España? ¿Qué deberíamos aprender de otros sistemas?

R. Uno de los principales problemas de la investigación en España es la excesiva exigencia que existe entre los investigadores jóvenes respecto a la publicación de artículos. En mi generación, el artículo científico ni se concebía como una tarea más del proyecto, ni como la tarea que dirigía el proyecto. El artículo era el cierre de la investigación realizada que mostraba a otros investigadores los avances científicos y tecnológicos realizados. El paper era una forma de dar a conocer nuestro trabajo a otros compañeros y una posibilidad de obtener un feedback, posicionarse para futuros proyectos y así obtener financiación. No era una tarea del proyecto ni un fin en sí mismo, sino una forma de lograr incrementar el impacto. 

     Hay un excesivo empeño de la generación joven, y no tan joven, por cumplir con los criterios de las agencias de evaluación, y ello lleva a publicar cuantos más artículos mejor, aún a costa de la libertad y creatividad propias de un investigador. Esta forma de evaluar lleva a una atomización de los artículos sobre un único trabajo, lo que genera un nuevo problema. Es una traba para el resto de investigadores, que debe leer un gran número de artículos para comprender la totalidad de la investigación. También para los autores de los artículos que ven como cada una de sus publicaciones tiene menos citas y, por tanto, menor índice de impacto. Tener papers compactos, autocontenidos y autoexplicativos es básico para que una buena publicación tenga impacto y acumule citas. Para mí la clave está en publicar menos, pero con contenidos más novedosos que sean citados.

P. Por regla general, los investigadores españoles se quejan de la excesiva burocracia.

R. La burocracia supone una losa para el trabajo investigador en nuestro país. Es excesiva no solo de cara a comenzar los proyectos, sino también por las auditorías a las que nos sometemos. Aunque las auditorias, tanto económicas, como científico-tecnológicas son necesarias, deberían hacerse durante el proyecto, de otro modo más ágil y operativo. Los organismos de evaluación y control son necesarios, pero siempre hay que buscar un punto medio que facilite la vida al investigador y a sus trabajos.

Universidad e investigación

P. ¿Cuáles deben ser las principales líneas de actuación de la Universidad? ¿Cómo se combinan docencia e investigación?

R. Como institución pública, en la UPM tenemos que desarrollar actividades de investigacion, innovación y también de docencia. Es algo que ya comentaba Ortega y Gasset cuando explicaba en la Misión de la Universidad algunas cuestiones que nos han hecho pensar a todos. "¿Es la enseñanza superior sólo profesionalismo e investigación?", se preguntaba, para continuar añadiendo que la enseñanza superior es, además, cultura.

     Se trata de un círculo que debemos respetar. La investigación lleva a la innovación y esta a su vez plantea nuevos problemas de investigación. Si nos centramos únicamente en investigar y en innovar, olvidamos la obligación docente y el compromiso de formación de profesionales que no debemos dejar de atender. Si con nuestra formación conseguimos que en el mercado haya profesionales bien formados, ellos pueden plantearnos de nuevo problemas y preguntas que darán lugar a nuevas investigaciones. De ahí la importancia de que ese círculo se cierre por medio de una comunicación fluida entre la Universidad, las empresas y la sociedad.

     Mi idea de la universidad, y mucho más en la disciplina de informática, en la que yo me he formado, es que se ha de apoyar en esos tres pilares: la científica, el compromiso que tiene con la sociedad a través de la transferencia tecnológica y la formación de profesionales.

P. Vicerrectora de Investigación en la UPM. ¿Qué retos que afronta en el cargo?

R. En estos momentos, desde el vicerrectorado trabajamos en un plan estratégico sobre investigación, innovación y doctorado en la UPM. La primera gran línea es la captación y el mantenimiento del talento joven en la universidad. Nos estamos quedando sin investigadores jóvenes y en ello han tenido mucho que ver los recortes de financiación, los criterios cada vez más competitivos para obtener proyectos y la disminución en el número de plazas al que la institución se ha visto obligada. Es fundamental incorporar a nuevos estudiantes al doctorado y conservar a los jóvenes doctores para que la universidad pueda renovarse y continuar su actividad en el futuro.

     Además, en la UPM tenemos que ser más ágiles y diseñar nuevos procedimientos que faciliten la labor a nuestros investigadores. Si invierten menos tiempo en la gestión, podrán centrarse en investigar. Eso llevará a publicar mejor, conseguir más proyectos y tener más estudiantes de doctorado y contratos posdoctorales, creando grupos de investigación fuertes y con más visibilidad. Hay que conseguir que los jóvenes acaben sus tesis en un periodo de tiempo razonable y con una investigación con impacto.

     Otro eje de nuestro interés es fomentar la comunicación científica entre las diferentes estructuras de I+D+i . Tenemos que propiciar más el diálogo entre disciplinas, que los investigadores intercambien ideas, que se conozcan. Crear estos encuentros es fundamental para que surjan nuevas ideas y sinergias entre centros, institutos y grupos de investigación. La dispersión de los centros de la UPM debe dejar de ser una excusa, ya que en un mundo tecnológico como el actual hay muchos foros de comunicación que se pueden poner en marcha.

     También queremos incorporar nuevos criterios para medir la actividad investigadora e innovadora del profesorado, y que dichos criterios formen parte del modelo de actividad. Estas son algunas de las líneas, evidentemente hay más.

P. ¿Cuáles son las principales fortalezas de la UPM?

R. La Universidad Politécnica de Madrid tiene muchos puntos fuertes. Por ejemplo, la multidisciplinariedad de las diferentes áreas de la ingeniería, nuestra estrecha relación con el sector empresarial, el liderazgo en proyectos europeos, la internacionalización de nuestros investigadores y estudiantes, y la gran calidad de la formación que reciben nuestros egresados, que hacen que, una vez que culminan su formación, les sea muy fácil acceder al mercado de trabajo.

     Hay que destacar la gran imbricación e identificación que tiene la UPM con la sociedad, no solo por el hecho de que muchos puestos directivos de empresas han salido de esta universidad, sino también porque nuestros egresados e investigadores han participado en la creación de muchas de las tecnologías que utilizamos a diario. Tenemos una gran capacidad para transferir conocimiento e innovación.

P. Las universidades españolas no destacan en el liderazgo de los rankings internacionales. ¿Cuáles son a su juicio los factores que influyen en ello? ¿Cómo se puede mejorar este posicionamiento?

R. Seguro que el vicerrector de Calidad y Eficiencia puede responder a esta pregunta con más precisión que yo. Son muchos rankings y cada uno utiliza sus indicadores, aunque hay algunos, como las publicaciones, que aparecen en todos ellos. Si bien en España se han incrementado el número de publicaciones JCR, hay que mejorar el impacto de las mismas, escribiendo artículos que atraigan el interés de la comunidad científica y sean citados por otros investigadores. Otro factor a considerar es la inclusión de coautores extranjeros en las publicaciones, escribir artículos originales en revistas que previamente no se han publicado en eventos, evitar atomizar la contribución científica para tener más y mejores artículos… También se deben valorar más las patentes, registros y licencias de software en uso.

P. ¿Qué pasos hay que dar para impulsar la investigación UPM fuera de la universidad y de nuestras fronteras?

R. La investigación que se realiza en la UPM es multidisciplinar. Tenemos 21 centros e institutos de I+D+i y cerca de 200 grupos de investigación en una gran cantidad de áreas. Debemos incrementar las colaboraciones y el intercambio de conocimientos entre investigadores de las diferentes estructuras de investigación.

     Uno de los retos que tiene el sistema es lograr mantener la actividad científica por vía de los proyectos de I+D+i, combinando la financiación pública y privada, nacional e internacional. La financiación permite incorporar nuevos estudiantes de grado, máster y doctorado a las estructuras de investigación y también permite mantener a investigadores posdoctorales y evitar la fuga de talento.