Portada, Vida universitaria

“No puedo evitar dar un paso al frente cuando es necesario trabajar para mejorar las cosas”

Alberto Garcés, nuevo delegado de Alumnos de la UPM, explica cuáles son los retos que se plantea durante los próximos meses, los cambios que se están produciendo en materia universitaria así cómo su opinión sobre la falta de vocación científica-tecnológica entre las mujeres.

El nuevo delegado de Alumnos de la Universidad Politécnica de Madrid, Alberto Garcés, es estudiante de Grado de Ingeniería Civil y Territorial de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de esta Universidad.

delegadoSu vocación como representante de estudiantes nació en el instituto donde fue delegado varios años. Cuando llegó a la Universidad descubrió que “aquí la representación va mucho más allá de los delegados de clase y se podían hacer muchas otras cosas; así que me metí de  cabeza. No puedo evitar dar un paso al frente cuando es necesario trabajar para mejorar las cosas.”

Alberto Garcés estará al frente de la Delegación de Alumnos de la UPM durante los próximos meses hasta diciembre de 2019.

Has ocupado diferentes cargos en la representación estudiantes ¿Qué te ha llevado ahora a presentar tu candidatura como Delegado de Alumnos de la UPM?

No es la primera vez, ya el año pasado me presenté porque consideraba que era necesario… y, este año más aún, era importante que surgiera un proyecto abierto que tratara de involucrar a todos los representantes para trabajar de forma unida por la Universidad.

¿Cuáles son los retos que te planteas para los siguientes meses?

Acercarnos a los estudiantes. Es desalentador ver que la mayoría de nuestros compañeros no saben qué hacemos y que muchos ni siquiera saben que existimos. Algunos, incluso, ni conocen la labor de las Delegaciones de Centro. Y de los que nos conocen, muchos nos perciben como algo ajeno a ellos. Es para nosotros un reto conseguir llegar a ellos, y creemos que la clave está en visibilizar nuestro trabajo, implicando a los estudiantes en aquellas cuestiones que les afecten de forma más visible y directa.

¿Has formado el equipo de personas que trabajarán contigo?

Sí, y la verdad estoy muy orgulloso de ellos. Tengo la suerte de contar tanto con gente con experiencia y con otros más jóvenes, con gente de casi todas las áreas, que se han curtido como representantes en sus Escuelas, con diferentes opiniones… Es un equipo heterogéneo pero completo que creo que tiene la capacidad tanto de sacar adelante el trabajo de este año como de sentar las bases para continuar el trabajo en el futuro.

Dentro de los cambios que se está produciendo en materia universitaria ¿Cuáles son los que más te preocupan?

En cuanto a cambios, sin duda nuestra mayor preocupación está en los cambios normativos de nuestra propia Universidad. El paso al modelo de matriculación anual ha causado muchísimos problemas a los estudiantes y es necesario flexibilizarlo para evitar que se repitan en los próximos años.

Por si fuera poco, este año se está planteando un cambio también en la normativa de evaluación, cuyos primeros borradores plantean algunos cambios muy preocupantes para los estudiantes.

Luego hay otras cuestiones en las que también estamos trabajando: la situación de la ETSIC los cambios en la cotización de las prácticas, los programas académicos, …

También hay otras que son estructurales y no consecuencia de cambios, pero no por ello menos preocupantes, como las tasas universitarias o la calidad de la docencia en la UPM. Son caballos de batalla históricos que nos siguen preocupando.

“No hay nadie mejor para defender
sus propios intereses que uno mismo”

 

¿Cómo animarías a otros compañeros a que participaran más en las distintas Delegaciones de Alumnos?

Creo que la mejor forma de animarlos es que ellos vean que lo que hacemos les afecta de forma directa, que no es papeleo y burocracia sin sentido. Al final, por mucho que les digamos, animemos, formemos… tienen que sentir que el tiempo y el esfuerzo que se emplea en una Delegación tiene un sentido y una utilidad. Bajo mi punto de vista, lo tiene y mucho, pero es algo que muchos compañeros no entienden. Les diría a todos ellos que al final no hay nadie mejor para defender sus propios intereses que uno mismo.

¿Qué papel juegan las Delegaciones de Alumnos de las distintas Escuelas?

No somos nada sin ellas. La Delegación de la UPM no debería ser, en mi opinión, otra cosa que la suma de las Delegaciones de los distintos Centros. Si somos otra cosa distinta, nos estamos alejando de los Centros y con ello de los estudiantes.
Además, creo realmente que nuestra gran fuerza, como Delegación y como Universidad, está en nuestras diferencias. La suma de los distintos puntos de vista, de la forma de trabajar en cada uno de los Centros, ofrece mejores resultados a la hora de resolver cualquier tipo de problema.

“El trabajo para mostrar que no hay profesiones
ni ramas para hombres y mujeres, hay que hacerlo desde niños”

Ante el descenso de vocaciones tecnológicas en mujeres ¿qué se puede hacer para animar a las más jóvenes?

Bueno, creo que como hombre que estudia ingeniería, quizá no soy la persona más adecuada para responder a esta pregunta. Posiblemente la opinión de una mujer que haya preferido estudiar otra carrera en lugar de ingeniería pueda aportar mucho más.

Pero si tengo que opinar, creo que la clave no está en lo que se pueda hacer desde la Universidad, sino que hay que trabajar desde antes. La elección de rama de conocimiento se produce a final de la ESO y la decisión en muchos casos se toma antes. Además, creo que viene muy influida por prejuicios erróneos debido a falsos estereotipos sobre la ingeniería que pueden llegar desde los medios de comunicación, las series y películas… y hasta cosas como los juguetes. La labor del entorno de cada persona es también muy importante. El trabajo para mostrar que no hay profesiones ni ramas para hombres y mujeres, hay que hacerlo desde niños.