Los estudios superiores de aeronáutica en España tienen su origen en un Real Decreto de 1928, que propició la creación de la Escuela Superior Aeronáutica. Instalada entonces en un edificio cercano al aeródromo de Cuatro Vientos, la escuela venía a satisfacer la urgente necesidad de dotar a esta especialidad de la ingeniería de profesionales más cualificados para las funciones que requería el creciente auge que experimentaban las primeras líneas aéreas españolas.
Tras un paréntesis de nueve años (1939-1948), en que quedó transformada en Academia Militar de Ingenieros Aeronáuticos, dependiente del entonces Ministerio del Aire, recuperó su caracter civil originario de Escuela Superior Aeronáutica (bajo la denominación de Escuela Especial de Ingenieros Aeronáuticos), así como la facultad de otorgar el título de Ingeniero Aeronáutico, pasando a depender, como el resto de las ingenierías, del Ministerio de Educación Nacional.
En 1954 se le asigna su actual ubicación en la Ciudad Universitaria y recibe su denominación definitiva de Escuela Técnica Superior de Ingenieros Aeronáuticos, por Ley de Ordenación de Enseñanzas Técnicas de 20 de Julio de 1957, siendo 1961-62 el primer curso académico en el que se impartieron las clases en el edificio actual.