Profesor y director de la EUIT Agrícola, Carlos Añón falleció hace apenas dos meses, pero su huella seguirá siempre presente en la que fue su Escuela durante toda su vida profesional. En ella, familiares y compañeros le rindieron homenaje.
10.11.09
“Carlos fue una persona abierta, simpática, ilusionada, que trabajó a favor de la Universidad y en concreto de esta Escuela, pero ante todo fue mi amigo”. De esta manera, Miguel Oliver, ex Secretario General de la UPM, recuerda a Carlos Añón, recientemente fallecido. En la Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica Agrícola de la Universidad Politécnica de Madrid, la que era su casa, familiares, compañeros y amigos, evocaron el tiempo compartido en el acto homenaje que se celebró en su honor.
Su entrega a esta Escuela, en la que su vocación queda también patente, “ha dejado una huella en todos los que formamos parte de ella”, aseguró su director, Francisco González. “Aquí lo hizo prácticamente todo”, añadió Manuel Prada, profesor de la UPM, desde adjunto en la Cátedra de Química a Catedrático Interino de la misma, para llegar a Profesor Titular de Escuela Universitaria de la Cátedra “Análisis Agrícola, Agrología y Climatología”.
A estos cargos académicos, se suman los que Carlos Añón desempeñó como Secretario de la Escuela, Jefe de Estudios y Director de la misma, donde se convirtió para todos en un referente. “Tenía muchas cualidades como profesor y ese don para dejar huella, porque tenía vocación”, explicó Juan Mingot, profesor de la UPM, que además recordó que había sentido la llamada de la docencia desde que era un alumno.
Un referente para la EUIT Agrícola y la UPM
Enclavada en la Ciudad Universitaria madrileña, la historia reciente de la Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica Agrícola de la Universidad Politécnica de Madrid ha transcurrido en paralelo a la historia de Carlos Añón, estrechamente vinculado a este Centro. En cada una de las intervenciones en su recuerdo, sus compañeros subrayaron las múltiples aportaciones que hizo este profesor. Entre ellas, “su contribución al desarrollo y consolidación de la UPM”.
También subrayaron su faceta como hombre que amaba la química o como profesor que ha dejado una huella inolvidable. “Aportó innovación educativa en química”, aseguró Mª Carmen Cartagena, profesora de la UPM, un campo en el que para otro de sus compañeros, José Ramón García, también profesor de la UPM; “fue un buen analista”.
Carlos Añón fue para aquellos que le conocieron, una persona carismática y un docente entregado, “que amaba la vida y quería disfrutarla, un profesor que será siempre parte de la historia de la Escuela y de la UPM”, concluyó Javier Uceda, rector de la UPM, al clausurar el homenaje.