“La sociedad necesita una base matemática para entender el mundo actual”

Matemático, docente y divulgador, Fernando Blasco reflexiona sobre la importancia de comunicar la ciencia más allá del aula, la necesidad de fomentar la curiosidad científica desde edades tempranas y la importancia de acercar el conocimiento matemático a toda la sociedad.

Fernando Blasco es doctor en Ciencias Matemáticas y profesor titular de Matemática Aplicada en la Universidad Politécnica de Madrid. Interesado en la divulgación científica, la relación entre educación y divulgación y en la introducción de la ciencia como parte de la cultura, ha impulsado iniciativas innovadoras en educación a través de la matemática recreativa y la magia matemática.

Desde hace más de 20 años, participa asiduamente como ponente en cursos de formación de profesorado, de monitores de museos científicos y en numerosos eventos educativos, dentro y fuera de España. Ha creado puentes entre la enseñanza secundaria y el bachillerato y la Universidad, tanto colaborando en la presentación de la UPM en centros educativos, realizando actividades de fomento de las materias STEM y formando parte de las comisiones elaboradoras de las pruebas de acceso a la Universidad.

Desde el año 2020 preside la Comisión de Divulgación de la Real Sociedad Matemática Española y también es miembro del Raising Public Awareness Committee de la European Mathematical Society.

Colabora habitualmente con medios de comunicación y es responsable de la sección “Matemáticas para todos” en el programa “A hombros de gigantes”, de Radio Nacional de España. También es mago aficionado y miembro de la Sociedad Española de Ilusionismo.

Pregunta.- Matemático, docente y divulgador. ¿Cómo se conjugan esas tres facetas?

Respuesta.- Mi forma de concebir la divulgación en realidad es similar a lo que se puede hacer en una clase, pero para el público general. Creo que la divulgación y la educación no formal están muy cerca.

P.- Como docente universitario, ¿cómo incorporas estos enfoques en el aula? ¿Influyen en la relación que estableces con los estudiantes?

R.- Sí, sobre todo en estas materias que en principio son un poco áridas para los estudiantes de primero. Al contar una anécdota, hacer un juego de cartas o alguna cosa curiosa consigues engancharles. Sobre todo funciona cuando queremos hablar a estudiantes de secundaria para que tomen la decisión de estudiar una carrera científico tecnológica.

“Detrás de muchos trucos de magia hay un fundamento matemático importante”

P.- Una de tus aportaciones más distintivas es la “matemagia”. ¿Cómo la defines y qué función cumple en un entorno académico?

R.- El fundamento de muchos juegos de magia, desde juegos con cartas a otro tipo de técnicas, utiliza un trasfondo matemático. En realidad, la magia siempre ha estado en la vanguardia de la ciencia. La magia tiene truco, y éste normalmente tiene que ver con algo relevante científicamente. Por ejemplo, los mandos a distancia, que ahora están popularizados, antes los utilizaban los magos en los espectáculos para que se movieran cosas.

Desde el punto de vista de las matemáticas y el mundo académico, hay muchos juegos que por detrás tienen un fundamento matemático muy importante, como pueden ser teoría de probabilidad, cuestiones en computación o sobre cómo se mezclan las cartas que se pueden relacionar con el sistema binario de numeración. Entonces sí que encaja muy bien la magia matemática para poder transmitir conceptos en nuestro mundo.

“Las matemáticas se parecen a los idiomas: se aprenden con práctica diaria”

P.- ¿Cuál crees que es el mayor error que se comete al enseñar matemáticas? ¿Qué mensaje darías a quienes se enfrentan con miedo a esta materia?

R.- Para los estudiantes: las matemáticas son muy amplias, así que lo primero es que busquen algo que les guste. Y una cosa muy importante es que las matemáticas se parecen mucho a los idiomas; aunque parecen cosas diferentes, pero en el fondo las dos son lenguajes y los lenguajes se aprenden con un día a día. Las matemáticas o un lenguaje tienen que trabajarlo, es mucho mejor que le dediquen un pequeño tiempo cada día y que en cuanto haya un problema pregunten, porque las matemáticas hay que comprenderlas, no nos sirve memorizarlas, sino que es muy importante que sepamos lo que estamos haciendo.

¿Y el mayor error a la hora de enseñar? Quizás es la falta de formación de los profesores, porque es verdad que nosotros damos por asumidas cuestiones que un estudiante no las conoce. Quizás el mayor error es no ponerse en la situación de la persona que está aprendiendo.

“El mayor error al enseñar matemáticas es no ponerse en la situación del estudiante”

P.- Existe una escasez de vocaciones científicas. ¿Viene determinada por la forma de enseñar ciertas materias? ¿Cómo fomentarías las vocaciones STEAM?

R.- Sobre todo, ofrecerles la parte humana. A los más pequeños hay que introducirles en la ciencia a través del juego y la curiosidad antes de que la hayan perdido, a través de experimentos científicos y tecnológicos. En matemáticas, con arte matemático, juegos de magia, medida de edificios utilizando teorema de Tales,… La astronomía también es una herramienta muy buena para poder introducir las matemáticas.

Y para más mayores, se pueden usar talleres robóticos, que ellos hagan sus propios prototipos,… pero para atraer a los jóvenes es fundamental que puedan venir a la universidad y conocer lo que aquí hacemos, porque les va a atraer.

“Cualquier científico o tecnólogo necesita las matemáticas para su campo”

P.- ¿Crees que la sociedad necesita más formación matemática?

R.- En el mundo en el que estamos, son necesarias. Por ejemplo, acaba de llegar la IA y en el fondo son algoritmos matemáticos y estadísticos lo que hay por debajo; también la criptografía o criptología, ya que la seguridad informática es fundamental y funciona gracias a las matemáticas. Que la sociedad tenga unos conocimientos mínimos de matemáticas es fundamental en el siglo XXI, porque debido a todos estos avances se va a crear un salto muy grande entre las personas que tienen conocimientos matemáticos y los que no. Y cualquier científico o tecnólogo necesita las matemáticas para su campo.

Y a nivel más básico, una persona que no se vaya a dedicar a la ciencia o la tecnología también las necesita. Necesitamos conocimientos mínimos de estadística y de probabilidad. Por ejemplo, cuando llega la lotería: si sabemos un poco de matemáticas, sabemos que la esperanza matemática de ganar es del 70%. Es decir, que por cada euro que inviertes a largo plazo ganarías 0,7, es decir, que estás perdiendo 0,3 en realidad.

P.- Como divulgador, ¿qué crees que es lo que más cuesta transmitir del mundo matemático?

R.- La aplicabilidad. Creo que hay muchas cosas matemáticas que se están desarrollando ahora, teóricas, que tendrán su aplicación dentro de 20 o dentro de 100 años. Por ejemplo, los ordenadores funcionan en parte gracias al álgebra de Boole. Boole era un matemático irlandés de hace 200 años y cuando inventó esa nomenclatura o esas tablas de verdadero o falso, ni podía imaginarse las consecuencias que han tenido.

Cuando hablas al público de matemáticas, por ejemplo, puede ser fácil transmitir las matemáticas que hay detrás de los modelos que nos curan enfermedades. Hoy día la lucha contra el cáncer ha evolucionado mucho también gracias a que los algoritmos que desarrollan los matemáticos son capaces de descubrir patrones que aparecen en las radiografías. Por ejemplo, se sabe que un tumor quizás no es tan peligroso el tamaño como la rugosidad, si es muy rugoso pues está asociado a que sea malo y esos son conceptos matemáticos, la suavidad o la rugosidad.

Eso es fácil de transmitir. Pero transmitir lo que se está haciendo en productos tensoriales o espacios de polinomios no es sencillo. Sin embargo, pudiera ser que esos desarrollos nos ayuden, por ejemplo, a resolver en un futuro las ecuaciones que modelan el clima o cualquier otra cosa que se nos pudiera ocurrir.

“La divulgación es esencial para mostrar a la sociedad el valor de la universidad pública”

P.- ¿Qué papel crees que debe jugar la divulgación científica dentro del mundo universitario?

R.- Creo que es muy importante. Si queremos mostrar a la sociedad lo que hacemos es por medio de la divulgación más que de la parte exclusivamente técnica y profesional. Nosotros, además, como universidad pública, nos financiamos con impuestos y hay que decirle al ciudadano qué es lo que obtiene, aparte de una educación a precios asequibles y de calidad.

Pero también la investigación que se hace en la universidad reporta muchos avances a la vida del ciudadano y él lo está sosteniendo con los impuestos. Entonces yo creo que decir lo que hacemos, y eso es divulgar, es fundamental en nuestro trabajo.

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