“La producción agrícola y ganadera son fundamentales para garantizar la alimentación de las personas”

Formada en la UPM, Arancha Mateos desarrolla su trayectoria profesional como técnica del Laboratorio de Bienestar Porcino en la ETSIAAB, contribuyendo al avance del conocimiento y la mejora de las prácticas ganaderas.

Desde sus inicios como estudiante hasta su actual labor como técnica, Arancha Mateos ha construido una trayectoria marcada por la ciencia, la dedicación y una profunda sensibilidad hacia el bienestar animal. Ingeniera Agrónoma por la UPM, realizó su tesis doctoral sobre el cerdo ibérico. Tras trabajar en una sala de despiece de este animal, se incorporó a la UPM para gestionar el Laboratorio de Bienestar Porcino, un proyecto en el que participa desde su construcción y posterior inauguración en 2007.

Como Personal Técnico, de Gestión y de Administración y Servicios (PTGAS) del Departamento de Ingeniería Agroforestal de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica, Alimentaria y de Biosistemas (ETSIAAB) de la UPM, participa en esta instalación experimental orientada al desarrollo de soluciones innovadoras para la producción ganadera sostenible.

Pregunta.- ¿Cómo y cuándo surgió tu interés por la Ingeniería Agronómica?

Respuesta.- Justo después de la Selectividad. Sabía que quería dedicarme a algo relacionado con los animales o el diseño o la arquitectura o... y resulta que la Ingeniería Agronómica engloba todo lo que me gustaba.

P.- Eres titulada por la UPM, ¿cómo fue tu etapa de estudiante en la ETSIAAB y cómo influyó en tu desarrollo profesional?

R.- La Escuela de Agrónomos (antes se llamaba así) forma a las personas desde varias perspectivas: la académica, proporcionando unos conocimientos sólidos en muchas y muy diversas materias; la personal, ya que nos vemos obligadas a dialogar con diferentes interlocutores (profesoras y profesores, compañeras y compañeros, personal de la Escuela, etc.); y laboral, puesto que se nos brinda la oportunidad de acceder a becas de colaboración en distintas empresas y de esta manera ir moldeando nuestro carácter. En mi caso, no hubo un verano que me estuviese “quietecita” estudiando.

P.- Desde tu experiencia, ¿qué valor diferencial crees que aporta la formación en Ingeniería Agronómica de la UPM?

R.- La formación es bastante integral, porque abarca múltiples campos (ingeniería, aplicaciones de la biología, economía, …). Además, hay que resaltar que la producción agrícola y la ganadera son fundamentales para garantizar la alimentación de las personas.

“Es imprescindible, al trabajar con animales, tener el mayor de los respetos hacia ellos”

P.- ¿Qué te motivó a orientar tu carrera hacia el ámbito ganadero y del bienestar animal?

R.- Siempre me ha gustado el trabajo con animales. Cuando vi el primer plan de estudios y descubrí que había una especialidad llamada Zootecnia, no lo dudé. Respecto al bienestar animal, ¿necesita explicación? Es imprescindible, al trabajar con animales, tener el mayor de los respetos hacia ellos, a mí me sale solo.

P.- Te encargas de esta instalación experimental ganadera de la UPM desde su construcción y posterior inauguración en 2007. ¿Cómo nació este proyecto y cuáles han sido los principales retos en la puesta en marcha y gestión de esta instalación?

R.- La producción de purín (su gestión) es uno de los problemas más importantes para los ganaderos del sector porcino. Para responder a esta situación, un grupo de profesores de la Escuela de Ingenieros Agrónomos (Jesús Vázquez, Ismael Ovejero y Miguel Ángel Garcimartín, principalmente), plantearon el desarrollo de un alojamiento para ganado porcino que evitase la producción de purín. Este grupo de profesores transmitió la idea a la empresa TRAGSA, que fue la que financió el proyecto. Yo aparecí una vez instalada la solera y la estructura metálica. Desde ese momento, he ayudado a levantar y colocar muchos de los elementos de la nave, y he trabajado a diario en el proyecto. El sistema que evita la producción de purín fue patentado.

Los mayores retos de la puesta en marcha y de la gestión están, en buena medida, derivados de trabajar con cerdos: conseguir implicar a empresas a las que les interese el proyecto y que nos quieran ceder sus animales (y que los retiren al final del periodo de cebo). También, en la propia universidad, conseguir la asignación del personal necesario.

“Los objetivos son evitar la producción de purín, mejorar el control ambiental del alojamiento y maximizar el bienestar de los animales”

 P.- ¿En qué consiste tu labor como técnica en el Laboratorio de Bienestar Porcino y qué objetivos principales persigue este Laboratorio?

R.- Los objetivos principales han sido evitar la producción de purín, mejorar el control ambiental del alojamiento y maximizar el bienestar de los animales. Todos ellos están interrelacionados. En cuanto a las tareas, estaría mucho tiempo describiendo todas las que he realizado al hilo de este proyecto; en resumen: gestionar el Laboratorio, idear y preparar ensayos y llevarlos a cabo, divulgar los resultados de los ensayos en jornadas, congresos y publicaciones, divulgar la actividad del Laboratorio, relacionarnos con empresas y asociaciones del sector, y por supuesto, la vigilancia y el cuidado diario de los animales.

 P.- ¿Cómo ha evolucionado tu trabajo en el Laboratorio con los avances tecnológicos de los últimos años?

R.- El Laboratorio de Bienestar Porcino ya era uno de los alojamientos ganaderos más modernos y tecnificados. Simplemente por escasez de fondos no pudimos conectar el autómata que lo controla a un dispositivo móvil, pero la nave se maneja desde un panel de la sala de control. De la misma forma, la escasez de fondos ha ralentizado la incorporación de algunos equipamientos (anemómetros de molinete, de bola caliente, suficientes sensores de temperatura y de humedad relativa); cuando se han incorporado, me he encargado de su instalación (puesta a punto) y de su control.

P.- ¿Cómo se realiza el correcto cuidado de los animales?

R.- Con respeto. El manejo de los cerdos debe ser cuidadoso aunque firme, trabajando con ellos a diario y estimulando su comportamiento natural con elementos de enriquecimiento ambiental. También a diario se inspeccionan todos los animales y todos los elementos de cada corral (comederos, bebederos).

P.- ¿Cómo se integra tu trabajo con el del Personal Docente e Investigador (PDI) en el día a día del Departamento y del Laboratorio?

R.- Muy bien. En realidad, con el PDI habitual asociado al proyecto trabajo “codo con codo”. Incluso nos repartimos las guardias de los fines de semana.

En este Laboratorio se han realizado TFG de estudiantes de nuestra Escuela y de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense”

P.- ¿Qué papel juega este Laboratorio en la formación práctica de los estudiantes?

R.- El papel es importante. Al margen de las clases y visitas de prácticas de diversos grados y másteres de la escuela y de otras universidades, se han realizado en este Laboratorio Trabajos Fin de Grado por estudiantes de nuestra Escuela y de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense.

P.- ¿Cómo se integran nuevas tecnologías, como sensores, monitorización automatizada o análisis de datos, en la investigación que se desarrolla desde el Laboratorio?

R.- Estas nuevas tecnologías son fundamentales para evaluar las distintas opciones estudiadas de control ambiental (ventilación, refrigeración, calefacción) y, así, concluir cuáles son las mejores combinaciones para proporcionar las condiciones óptimas en las que debe encontrarse el ganado.

P.- ¿Qué líneas de investigación actuales en bienestar porcino consideras más prometedoras y qué impacto podrían tener en el sector agroalimentario?

R.- La búsqueda de soluciones para la próxima prohibición del uso de jaulas en todas las fases productivas. Esto, sin embargo, obligará a nuevas inversiones a los ganaderos con el consiguiente incremento de costes de producción, pero con la garantía, para el consumidor, de un mayor respeto por el bienestar de los animales.

“El conocimiento está, pero no se aplica”

P.- ¿Qué papel juegan este tipo de laboratorios, como el de Bienestar Porcino, en la transferencia de conocimiento hacia el sector productivo?

R.- Menor del deseado. Aunque el proyecto ha mostrado y demostrado que es viable y útil, que mejora las condiciones de los cerdos y es respetuoso con el medio ambiente, nos cuesta mucho que los ganaderos y las empresas de diseño de alojamientos lo integren en sus proyectos. El conocimiento está, pero no se aplica.

“Cada vez hay más personas a las que alimentar y menos superficie agraria útil”

 P.- Desde tu experiencia, ¿qué retos enfrenta actualmente el sector porcino?

R.- Mejorar la eficiencia productiva, siempre teniendo presente que ha de ser sostenible: respetuosa con el medio ambiente y con el bienestar animal. Cada vez hay más personas a las que alimentar y menos superficie agraria útil, necesaria también para la alimentación de los cerdos.

P.- Primero como estudiante y posteriormente como parte del Personal Técnico, de Gestión y de Administración y Servicios (PTGAS), ¿cómo vives esa evolución dentro de la propia Universidad?

R.- Con normalidad. De estudiante tienes unos objetivos, que mayoritariamente son disfrutar y aprobar. Como personal de la Universidad los objetivos son distintos, como avanzar en la investigación, ayudar a formar a las y los estudiantes, colaborar con otras compañeras y compañeros, …, sin olvidarnos de disfrutar.

P.- ¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo en la UPM?

R.- Por supuesto, aprender continuamente y contribuir a la ampliación del conocimiento en la producción porcina. Y es gratificante el contacto con los animales de cuatro patas. El cerdo es un animal precioso, inteligente, gamberro. El trabajo diario de cuidado de los mismos es divertido, muy duro físicamente, pero los cerdos te hacen vivir momentos divertidos. Son unos trastos.

P.- ¿Qué habilidades consideras fundamentales para quienes quieran dedicarse al ámbito agroforestal y ganadero?

R.- Calma, paciencia. Las plantas no crecen inmediatamente y los animales tampoco. También el día a día es complicado ya que cada individuo hace “lo que quiere”. Pero, sobre todo, vocación. Una gran dosis de sensibilidad también es imprescindible.

“En la ganadería se trabaja con seres vivos, que sienten: esto exige empatía”

P.- ¿Qué mensaje te gustaría trasladar a futuros estudiantes interesados en el ámbito ganadero y el bienestar animal?

R.- En la ganadería se trabaja con seres vivos, que sienten: esto exige empatía con ellos, pero, a la vez, permite ser creativo en tu actividad. Por otro lado, cabe recordar la idea de Cicerón respecto a la agricultura: es la ocupación más digna para el hombre libre.

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