Día del Libro 2013

“La mejor manera de animar a leer es contar lo que has leído y compartir las experiencias que te ha hecho vivir”, afirma María Boyer, directora de la Biblioteca Universitaria de la UPM.




22.04.13


Por MARÍA BOYER


Para alguien que trabaja profesionalmente con los libros no es tan fácil como puede parecer escribir un texto de animación a la lectura o de alabanza de los libros. En primer lugar, porque los bibliotecarios de la Universidad nos dedicamos principalmente a los libros y revistas de carácter científico; y, en segundo lugar, porque la lectura es una experiencia personal e íntima, alejada de las cuestiones profesionales, muy técnicas, que gestionamos cada día.

Por ello, creo que la mejor manera de animar a otros a leer es simplemente contar lo que has leído, relatar y compartir con los demás las experiencias personales que una lectura te ha hecho vivir, con la esperanza de que otros obtengan, también, a través de la lectura, este regalo, esta ventana abierta al universo que supone la experiencia de leer.

Estas son la razones que me han llevado a elegir este libro, entre miles de ellos, que hoy os quiero trasmitir: Patrimonio. Una historia verdadera, de Philiph Roth (Seix Barral, 2003). Cuando lo leí, hacía tan solo un par de años que había muerto mi padre, y estaba esperando a mi primera hija; y quizá por ello, su huella en mí fue profunda.

Philip Roth convierte a su padre, Herman Roth, y su historia familiar en el argumento de su novela. Tras diagnosticarle un tumor cerebral a su padre de 86 años, que vive solo en un complejo de apartamentos para jubilados en Florida, Philip se hace cargo del cuidado de Herman y narra, en primera persona, las vicisitudes cotidianas de la atención a su padre, que, por otro lado, es un hombre de carácter fuerte y poco dado a dejarse cuidar por un hijo cincuentón.

A pesar de que el tema tratado es claramente autobiográfico, y el subtítulo, Una historia verdadera, pretende insistir en este hecho, estamos ante una novela con mayúsculas. Lo que nos encontramos es verdadera literatura. La historia evidentemente es cierta y los acontecimientos narrados, casi con seguridad se desarrollaron como el propio autor relata, pero para mí lo relevante de la novela es cómo el protagonista se enfrenta a la muerte y la dignidad intelectual con la que lo hace.

El otro gran personaje de la obra es el hijo, es decir, el propio autor, que mediante su evolución interna llega a reconocer, en la miseria física del cuidado de un anciano enfermo, su lugar en la vida, el sentido de su propia existencia en una cadena de trasferencia de amor, sabiduría y dignidad que pasa del padre al hijo. No es por tanto una novela devastadora sobre la muerte, sino todo lo contrario, una visión honesta de la existencia y del amor como único elemento que nos acompaña en los últimos momentos. Para Philip la revelación final es que esta transferencia de amor y dignidad es el auténtico patrimonio que heredará de su padre.

Es una historia dura, y sincera. El trascurrir de la enfermedad del padre hasta su muerte y la relación compleja que mantienen padre e hijo es de una autenticidad humana tan elevada que casi cualquier otro individuo del orbe se puede sentir conmovido. De ahí que sea literatura pura.

La prosa de Roth es sencillamente perfecta. La exactitud del vocabulario y la precisión de la sintaxis hacen de este autor de origen judío uno de los mejores escritores actuales, y sin duda un firme candidato al Nobel.

Piliph Roth es un reputado novelista y ensayista norteamericano, muy galardonado. Entre su larga bibliografía, voy a señalar otras dos novelas, que quizá por su adaptación al cine han sido más populares.

La primera es La mancha humana (novela que cierra su Trilogía americana), en la que un respetado profesor universitario (Coleman Silk) es apartado de su carrera por un comentario ambiguo y malinterpretado como racista. Lo que deja entrever la novela es la hipocresía y mezquindad de la élite académica estadounidense. Las circunstancias extremas de esta situación, junto con la muerte de su esposa, hacen que la vida de Coleman Silk se remueva por completo y salga a la luz su verdadera identidad, que ha permanecido oculta largos años.

La otra novela es The Ghost Writer, mal traducida en español como El escritor, cuando el término en inglés hace referencia a los llamados negros, escritores fantasma que escriben libros para que otros los firmen. En este caso aparece muerto, de forma sospechosa, el negro que escribe las memorias de un ex primer ministro británico. Otro escritor se hace cargo de la redacción del libro por lo que se traslada a la casa del ex primer ministro, situada en una isla. La elaboración del manuscrito que redactó el anterior escritor está rodeada de gran secretismo y hace sospechar al protagonista sobre las circunstancias de la muerte del anterior escritor. En ese momento estalla un escándalo político que salpicará enormemente al ex primer ministro, mientras el escritor va descubriendo inquietantes documentos guardados por su predecesor.


María Boyer, licenciada en Filología Hispánica y Máster en Biblioteconomía y Documentación, es directora de la Biblioteca Universitaria de la UPM.