Inversión en conocimiento, garantía de futuro

La petición de una financiación suficiente y sostenible de la Universidad pública y el impulso del desarrollo científico y tecnológico que representan los futuros ingenieros aeronáuticos marcan la entrega de diplomas de la 78ª Promoción.

19.12.12

243 estudiantes de ingeniería Aeronáutica de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) dan el salto al mercado laboral tras recibir sus diplomas y acreditaciones en el acto conmemorativo de la patrona de la aviación que celebra la ETSI Aeronáuticos cada 10 de diciembre.

Presidido por el rector de la UPM, Carlos Conde, el acto estuvo marcado por el entorno de crisis socioeconómica que se vive en el país. No obstante, el director de la ETSI Aeronáuticos, Miguel Ángel Gómez Tierno destacó que “la formación y competencias adquiridas por los recién egresados les colocan en una magnífica situación para incorporarse al mundo profesional de la ingeniería Aeronáutica tanto a nivel nacional como internacional”. Igualmente el rector apuntó a que disponen, por la exigencia de la carrera cursada, de “una preparación que os facilitará tener más oportunidades que otros jóvenes”.

La Lección Magistral, “De los Guijarros al Qubit: Historia del cálculo artificial”, fue pronunciada por el catedrático de la UPM en el área de Matemática Aplicada, Ignacio Parra. Dicha lección versó sobre los sistemas de representación numéricos, las formas de calcular y los dispositivos empleados para ello desde la época de los sumerios hasta la sociedad actual.

Tras un repaso a las múltiples “máquinas de calcular” artificiales cuyas funciones se han ido ampliando y mejorando con el paso del tiempo, recordó a los estudiantes que “dispondréis del mejor medio de cálculo que ha existido nunca y que está lejos de ser superado, el cerebro humano, junto con vuestra preparación y capacidad de aprender a usarlo cada día mejor”.

Internacionalización mediante programas de movilidad

Un elemento diferenciador de la 78 Promoción de Ingenieros Aeronáuticos es su carácter internacional. Del total de estudiantes que acaban de obtener su título de ingeniero aeronáutico por la UPM, el 34% ha participado en alguno de los programas de movilidad disponibles, con un mínimo de cinco meses de estancia en el extranjero.

Además, cinco de ellos reciben el Doble Diploma, es decir, un título de la UPM y el de la Universidad extranjera donde han cursado su carrera internacional, en este caso, los cinco estudiantes de la ETSI Aeronáuticos han recibido su formación complementaria en centros universitarios franceses.

El programa al que más alumnos se han acogido es el Erasmus, que se ha concedido a 62 de los 83 estudiantes que han realizado algún tipo de movilidad a lo largo de su etapa formativa y reciben por tanto la acreditación Pegasus Award. Muchos de ellos se han acogido a la modalidad de realización de un curso académico, mientras que otros han realizado su Proyecto Fin de Carrera (PFC) en las instalaciones de centros extranjeros con los que la ETSIA tiene establecido un convenio de colaboración. Finalmente, destaca el hecho de que ocho de los estudiantes han realizado más de un programa, siendo lo más habitual la combinación de una beca Erasmus y un PFC en América (EEUU y Latinoamérica) e incluso la conjunción de una estancia europea con el desarrollo del PFC en China.

Una preparación reconocida en el sector

Por intensificación, es decir, por la rama aeronáutica en la que acentúan su formación universitaria, los estudiantes se dividen en: 67 de Aeronaves, 61 de Vehículos Aeroespaciales, 41 de Propulsión, 9 de Navegación y Transporte Aéreo y 65 de Aeropuertos.

“A pesar del elevado coste de vuestra formación para la sociedad consideramos que vuestro valor es superior a ese coste”, reflexionó el director de la ETSI Aeronáuticos y apeló a “evitar la fuga de cerebros, pues la UPM siempre ha sido un foco de atracción de los mejores talentos españoles”.

Asimismo, les animó a afrontar la vida profesional con “modestia, honradez y sentido del humor”. La presencia en el acto del decano del Colegio Oficial de Ingenieros Aeronáuticos de España, Felipe Navío, representa esa nueva etapa que “deben atajar con tranquilidad, ya que su preparación les facultará para hacer frente a los retos profesionales que se les pongan por delante”.

Los nuevos tiempos en ingeniería dejan patente una mayor complejidad de fronteras difusas, donde “la combinación de conocimientos nos permite afrontar problemas complejos”, afirmó Carlos Conde. El rector de la UPM dibujó “un ámbito más global, pluridisciplinar, en el que se va a desarrollar el futuro profesional de los egresados”. A ellos se dirigió para decirles que “de vosotros se espera que impulséis el desarrollo científico y tecnológico; innovad y no abandonéis vuestros sueños, porque el mundo os necesita a todos”.

El apoyo de las empresas del sector, motivando a los estudiantes y distinguiendo su alto rendimiento, se materializó en los premios a los más destacados méritos académicos globales y los mejores Proyectos Fin de Carrera, entregados por AENA, INECO y las Cátedras de AERNNOVA, EADS, ELECNOR, GAMESA, GMV e ITP.

Los propios estudiantes conocen su potencial y Benjamín Barros, el número uno de la 78ª Promoción, lo señaló en su intervención: “el panorama laboral no pasa por su mejor momento, pero nosotros haremos que eso cambie. Tenemos las ganas y la capacidad”.

En defensa de una Universidad pública y de calidad

A las doce de la mañana, el acto de entrega de diplomas se interrumpía para que el rector de la UPM leyese el comunicado conjunto de los rectores de las universidades públicas españolas, en el que solicitan que “tanto la educación superior como la I+D+i sean consideradas una inversión y no un gasto”.

“La disminución de los Presupuestos Generales del Estado para 2013 en un 18% en Educación Superior, y en un 80% en los gastos no financieros en I+D+i, suponen un deterioro irreparable” y  “sin conocimiento, no habrá progreso”, reza el comunicado.

Los rectores solicitan “seguir trabajando por un futuro sostenible para las universidades españolas”, que hasta ahora “han mantenido los estándares de calidad en docencia, investigación e innovación”. Si éstas pierden calidad, no perderán solamente las universidades, sino que “perderemos todos, el conjunto de la sociedad. Nos quedaremos sin una de las armas necesarias para avanzar y salir de la crisis económica: el conocimiento”.