“Vamos a emprender muchas acciones ‘low cost”

Entrevista al nuevo director de la ETSI de Montes, José Vicente López, quien se apoyará en una comisión de expertos para elaborar un plan estratégico.

11.09.12

“Son muchas las acciones que vamos a emprender en lo que se viene denominando ahora low cost”, asegura el nuevo director de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM). José Vicente López, que asumió el cargo el 16 de julio, se propone durante su mandato modernizar el Centro “en el sentido amplio de la palabra”. El entorno “va cada vez más deprisa y las estructuras de decisión hay que adaptarlas a los tiempos”, afirma. “Por esta razón, vamos a abordar un plan estratégico a corto, medio y largo plazo para la Escuela, apoyándonos en una comisión asesora de expertos en la que vamos a involucrar a personalidades de relevancia del mundo empresarial, administración y universidad en el ámbito forestal y medioambiental”.

Son momentos económicamente difíciles para asumir un puesto de gestión. ¿Qué le motivó a presentarse a las elecciones?

Efectivamente, los momentos son difíciles, pero representan un reto muy atractivo. He meditado durante largo tiempo esta decisión, que finalmente tomé después de hablar con el personal de la Escuela y los estudiantes. Creo que hay que generar esperanza y confianza en el futuro, un mensaje que creo que he llegado a transmitir gracias, en parte a mi experiencia de largos años en la gestión o simplemente por mi integración participativa en la vida universitaria desde que me inicié como profesor. Los retos me atraen: buscar soluciones alternativas, minimizar los posibles conflictos que surjan y crear estructuras organizativas que ayuden a salir adelante a la Escuela, apoyadas en las personas, son las razones que más me han motivado.

Con las actuales restricciones presupuestarias, ¿qué actuaciones de las que tiene en mente pueden acometerse y cuáles deberán esperar mejores tiempos?

En mi programa no he planteado temas de inversiones o iniciativas que requieran grandes presupuestos, hubiese sido un error.  Como he señalado antes, a corto plazo preveo realizar modificaciones de estructuras y organizar la Escuela acercándola aún más hacia la sociedad. Hay que poner en marcha acciones concretas para captar estudiantes para el curso que viene y sucesivos e internacionalizar la Escuela, abrirla al exterior, sobre todo al continente americano de Norte a Sur y, finalmente, optimizar la oferta formativa haciéndola más atractiva con los cambios necesarios. Evidentemente, si la situación económica mejorase dentro del periodo para el que he sido elegido, hay inversiones que se acometerían, encaminadas a la modernización de las infraestructuras tanto docentes y de investigación como de carácter general: implantación de sistemas de eficiencia energética en el Centro, inversiones en mejora del arboreto, modernización de instalaciones de la piscifactoría, adaptación de una zona del campus para la creación de un Centro para cátedras empresa con servicios comunes, la reforma del salón de actos, entre otras.

En su programa electoral, se marcó como objetivo básico aumentar la tasa de éxito escolar. ¿Cómo se consigue este reto?

Aparentemente, Montes tiene una tasa de abandono o fracaso relativamente alta, por encima de la media de la UPM. Vamos a estudiar -implicando a todos los colectivos: estudiantes, docentes y personal de administración y servicios de la Secretaría- las posibles variables que influyen en este hecho, desde que se accede al grado y mientras se cursa. No se trata de regalar nada si lo que se pretende es mejorar un indicador, sino de estudiar de verdad qué es lo que pasa, analizarlo y ver posibles soluciones. Anticipo que va a ser una tarea difícil y que va a requerir de mucho diálogo. Finalmente, cabe también la posibilidad que concluyamos que lo estamos haciendo bien, en cuyo caso, sería curioso constatar qué impacto tendría este resultado. Es una hipótesis, nada más.

También declara que hay que iniciar a los estudiantes en la investigación.

Efectivamente, esto debería ser una norma general, pero se agudiza por las actuales circunstancias económicas. En mi opinión, el investigador se hace desde la vocación, bien porque la tiene de por sí –algo que se percibe con claridad–, bien porque se la logramos despertar. Si un estudiante postgraduado sin vocación accede a un programa de investigación o a una beca únicamente por cumplir determinados parámetros para tener una fuente de ingresos esperando mejores momentos, haciendo bien su trabajo, publicando, etc., pero con la vista puesta en irse al sector productivo en la primera oportunidad, significa que hay una pérdida económica y se restan oportunidades a otras personas. Esto podría evitarse involucrando a los jóvenes desde el grado en los grupos de investigación, institutos y departamentos, ofertándoles “bolsas de ayuda al estudio” a cambio de enseñarles metodologías analíticas en laboratorio o técnicas de muestreo en trabajo de campo que están fuera de los programas lectivos, por poner un ejemplo, e incitándoles al perfeccionamiento académico continuo, preparando conferencias, implicándoles en seminarios y congresos, con la vista puesta en su integración en un programa de postgrado hacia el doctorado. Pero cuidado, que quede muy claro, iniciar a los estudiantes en la investigación significa que la relación sea estrictamente académica, formativa, no contractual y tutelada.

¿A qué se refiere exactamente cuando afirmaba en el programa electoral que el “cumplimiento de la normativa de exámenes” es un “elemento indispensable de la estrategia” para desarrollar una oferta de calidad?

En realidad no lo digo yo, sino que está expresado de manera tácita en la actual normativa de exámenes de esta universidad, en la que poco más o menos, se señala que los distintos sistemas de evaluación recogidos en la normativa para valorar el grado de formación del estudiante, es un referente de nuestro modelo educativo y forma parte esencial de la imagen de la UPM y, en este caso, de la Escuela, en el exterior. De ahí que velar por su cumplimiento garantiza la consecución del objetivo de calidad. En el programa recogí una evidencia de cierto desajuste en este sentido que existe aún en nuestro Centro.

¿Cómo puede la Escuela apoyar a los egresados en su incorporación al mercado laboral?

Contemplamos la creación de una Oficina de Atención al Estudiante. Tendrá como labor principal elaborar un catálogo de puestos de trabajo con sus perfiles, dentro de lo que denominamos el “empleo verde” (green jobs), además de lo estrictamente profesional para el que le capacita la titulación. A partir de ese momento,  se orientará al estudiante que esté a punto de finalizar o recién finalizado acerca de cómo moverse en el mercado de trabajo, sus oportunidades dentro y fuera de España, que carencias se detectan en la formación en función de sus aptitudes, etc. Se programarán seminarios específicos gratuitos para complementar esta orientación, y que contemplen el comportamiento dentro de las redes sociales como un elemento más en su formación, incluso casos de éxito. A través de esta oficina movilizaremos los contactos con empresas y entidades que suelen trabajar con los departamentos de la Escuela, sobre todo para ver la posibilidad de activar convenios de cooperación. Las cátedras empresa existentes en la escuela y las de nueva creación  jugarán un papel muy importante en esta nueva organización.

Otro de sus objetivos es incrementar la actividad investigadora. ¿Cómo se propone hacerlo?

Actualmente hay grupos que se mueven muy bien con empresas del sector productivo y a nivel internacional. La captación de fondos para investigación fuera de los canales públicos, cada vez más escasos, es fundamental. Vamos a apoyar eventos tales como encuentros, congresos internacionales, ferias, a través de espónsores y también desearía potenciar la creación de nuevas cátedras empresa, así como la incorporación a redes tecnológicas en el ámbito forestal y medioambiental. En momentos de crisis como éste, entiendo que es lo único que podemos hacer para no paralizar el sistema, mirar al sector productivo “verde” y al marco europeo de investigación.

¿Cuáles son las medidas más importantes de su plan de renovación educativa?

Este es un tema complejo y horizontal. Las medidas están relacionadas unas con otras y deberán tener un enfoque muy general. Lo más urgente es adecuar los programas y los sistemas de aprendizaje a la realidad actual, utilizando al máximo las nuevas tecnologías y acercándolo al ejercicio de la profesión. Para nosotros, el estudiante es el eje esencial de la enseñanza y deberemos procurar que tenga más protagonismo en la misma. Pero básicamente las líneas de trabajo serán: fomento del uso de nuevas tecnologías docentes y apoyo en el e-learning; habilitar la participación directa de los estudiantes en la mejora de los procesos de definición de programas formativos; desarrollo de la figura del “mentor”; máxima implicación del profesorado en los temas de “innovación educativa”; implantar un programa de formación de “monitores en prácticas” entre estudiantes que hayan cursado y aprobado una asignatura, para ayudar a nuevos alumnos, máxime cuando nuestros grados son muy prácticos y requiere, incluso, numerosas salidas al campo, entre otras.

Se propone instaurar el “Maestro del Centro”. ¿Qué funciones tendrá esta figura?

Esta figura tiene sentido cuando se produce una renovación generacional en el profesorado. Como puede comprender, con los últimos acontecimientos de índole económica y social que se están verificando en España después de mi elección, este punto prácticamente ha quedado desactivado.

¿Cómo discurre el proceso de puesta en marcha de la ETSI de Montes, Forestales y del Medio Natural?

Sinceramente, la información que he manejado hasta la fecha ha sido la de cualquier profesor, salvo lo acordado en Consejo de Gobierno, ya que no he estado involucrado en ningún órgano de gestión creado al efecto. Con ello quiero indicarle que poco ha trascendido, si es que se ha realizado algo, de las relaciones entre las dos Escuelas para el proceso de llegar a una Escuela única. No le puedo decir nada más, porque sinceramente no lo sé.

¿En qué sentido se revisarán los contenidos y las estructuras de las enseñanzas?

En primer lugar, revisar el contenido del Máster Ingeniero de Montes antes que se ponga en marcha, porque creo que se hizo precipitadamente y puede ajustarse mucho mejor a las necesidades del mercado en cuanto a salidas profesionales. Por supuesto, abordar mejoras en el grado ahora que ya vamos teniendo experiencia. De hecho en este curso vamos a colaborar muy estrechamente con la Delegación y departamentos para obtener información relevante. También vamos a iniciar el tema de la acreditación internacional del grado como elemento que conlleva una mejora continua en cuanto a contenidos, entre otras. Como tercera vía, vamos a hacer un estudio profundo a nivel nacional e internacional para ver la viabilidad de implantar un nuevo grado o máster con una demanda social importante y que posicione como líder a la Escuela en el “sector verde”.