¿Están preparadas nuestras ciudades para 2030?
Investigadores de la UPM y la UPV analizan cómo se están preparando siete importantes ciudades españolas para cumplir con el reto de la neutralidad climática en el año 2030 y el importante papel que deben jugar los ciudadanos en el proceso.
01.06.2026
Madrid, Valencia, Valladolid, Vitoria-Gasteiz, Zaragoza, Sevilla y Barcelona son referentes en nuestro país en lo que se refiere a transformación urbana. Por ello, no es extraño que estas siete ciudades hayan sido también las elegidas por la Unión Europea para formar parte del Programa Europeo de Innovación Climática convirtiéndose en objeto de estudio para evaluar cómo las ciudades se están transformando de cara a cumplir la neutralidad climática propuesta por la agenda 2030.
Y es que las ciudades son las generan entre el 70 % y 75 % de las emisiones de carbono a nivel global, por lo que no es extraño que entre los objetivos de la agenda 2030 se pida avanzar hacia ciudades bajas en carbono y, progresivamente, climáticamente neutras, lo que resultaría en ciudades más sostenibles, saludables y en las que los ciudadanos tendrían una mejor calidad de vida. Pero, ¿están realmente preparadas nuestras ciudades para hacer frente a este reto?
Eso es lo que se ha preguntado un equipo de investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) que desarrollado un trabajo que evalúa las estructuras de gobernanza necesarias para que los municipios no solo cumplan objetivos técnicos, sino que apuesten un cambio profundo en sus instituciones y sociedad de cara a cumplir con las exigencias de la neutralidad climática.
“Nuestro trabajo analiza cómo siete ciudades españolas pioneras están avanzando conjuntamente en sus políticas climáticas aprovechando el impulso de la Misión de la UE de Ciudades Inteligentes y Climáticamente Neutras, uno de los principales programas de Horizonte Europa”, explica Jaime Moreno, investigador de la UPM y uno de los participantes en el estudio.
Entre los objetivos principales destacan la evaluación de las capacidades institucionales, organizativas y sociales de las ciudades españolas frente al reto de la neutralidad climática, identificar los catalizadores que permiten a las ciudades superar la inercia administrativa y coordinarse entre departamentos y analizar el impacto de la urgencia temporal (objetivo 2030) en la calidad de la participación ciudadana y el aprendizaje institucional.
La importancia de implicar a los ciudadanos
Los resultados obtenidos por los investigadores muestran una dualidad. Por un lado, la Misión de Ciudades impulsada por la Unión Europea ha actuado como un potente catalizador para nuevos liderazgos y una coordinación entre departamentos y entre municipios sin precedentes en España, pero por otra parte, se hace más importante que nunca que los propios ciudadanos se conciencien y jueguen un papel activo en el proceso.
“La obtención del "Sello de la Misión" por parte de las ciudades participantes demuestra su preparación para movilizar inversiones y liderar cambios a escala. Además, plataformas como citiES2030 (impulsada por la UPM) han generado un valioso sentido de comunidad y apoyo técnico compartido entre municipios que es muy positivo de cara a avanzar hacia la consecución de los objetivos marcados por la Agenda 2030”.
No obstante, para los investigadores, aunque la evolución es buena, aún hay aspectos que pueden mejorarse: “Existe una tensión entre la urgencia por cumplir plazos y la necesidad de procesos de reflexión profunda, lo que puede limitar el aprendizaje institucional interno. Persisten barreras como los silos administrativos, la falta de datos de calidad en tiempo real y la fragilidad de procesos que dependen de liderazgos individuales en lugar de estar plenamente institucionalizados”, explica Moreno.
Para solucionar estos inconvenientes, la investigación propone transitar de una participación informativa hacia una gobernanza más co-creada e institucionalizada y sobre todo, con una mayor participación de los ciudadanos en el proceso.
“Para que la transición sea más efectiva, habría que priorizar las infraestructuras relacionales vinculadas con proyectos muy visibles, en los barrios, que permitan, también, integrar las voces de grupos vulnerables para asegurar una transición justa. Para que el cambio en las ciudades sea duradero, es esencial fortalecer las comunidades de práctica y empoderar a la ciudadanía como protagonista de estos cambios”, aseguran los investigadores.
Escario-Chust A, Peris-Blanes J, Moreno-Serna J, Palau-Salvador G, Segura-Calero S and Udovyk O (2026) A climate-neutral urban Spain: the role of the Mission in advancing the transformative capacity of Spanish cities. Front. Sustain. Cities 7:1694543. https://doi.org/10.3389/frsc.2025.1694543
