La UPM avanza en la reducción de su huella de carbono
Recibe por cuarta vez el sello ‘Calculo y Reduzco’ del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que certifica los resultados obtenidos dentro del plan estratégico de descarbonización de la Universidad. La UPM ha reducido un 55% la huella de carbono desde el año 2019.
19.06.2026
La Universidad Politécnica de Madrid continúa con la tendencia de reducción de su huella de carbono, pasando a 3.355 t CO2 eq en el año 2024, esto implica un descenso del 55% de la huella desde el año 2019, fecha en la que asumió su compromiso de neutralidad climática para 2040.
De esta forma, se renueva la obtención del sello ‘Calculo y Reduzco’ para el alcance 1+2 otorgado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, estando la UPM incluida en el registro público del ministerio.
Este reconocimiento es el resultado de múltiples medidas de eficiencia energética y descarbonización realizadas en sus cinco campus repartidos en toda la Comunidad de Madrid, que en muchos casos se enfrentan al reto que supone introducir mejoras en instalaciones y edificios emblemáticos, algunos declarados Bien de Interés Cultural (BIC).
Actualmente la Universidad cuenta con “garantía de origen renovable” en el suministro de toda su electricidad, así como instalaciones de energía fotovoltaica en varias de sus Escuelas. Estas medidas, junto con la renovación de luminarias LED y la renovación de calderas por otras más eficientes, han sido las principales acciones que han permitido llegar a la reducción de un 55% de la huella en sólo cinco años. Esta reducción asciende a un 82% acumulado para 2024 si realizamos la comparación respecto a 2015.
Estas iniciativas, promovidas desde 2025 por el Vicerrectorado de Infraestructuras y Sostenibilidad, se unen también a otras que ayudarán a la reducción de su huella de carbono total, como son una mejor gestión de los residuos y prácticas de economía circular; el impulso a la movilidad sostenible; y la renovación de sistemas de refrigeración, que se promueven desde la universidad en las Escuelas, Facultad y Centros de Investigación.
Para los próximos años se están contemplando proyectos de mejora en el aislamiento de edificios, implementación de sistemas de sensorización y optimización de espacios, entre otras acciones, como vía de reducción del consumo de gas natural, principal origen del impacto en los alcances 1 y 2 de la huella.
Para María Isabel Más López, vicerrectora de Infraestructuras y Sostenibilidad de la Universidad Politécnica de Madrid, “la eficiencia energética se incorpora desde la fase de planificación como un factor clave para priorizar actuaciones, reducir costes operativos a medio y largo plazo y minimizar la huella ambiental de la universidad. En este sentido, se aplican principios de arquitectura bioclimática, orientación adecuada, aprovechamiento de luz natural y selección de soluciones constructivas eficientes, además de incorporar criterios de reducción de residuos, uso eficiente del agua, control de emisiones y mejora del confort ambiental interior. Y también se aplica en las rehabilitaciones, especialmente en edificios históricos, donde buscamos soluciones compatibles con su valor patrimonial”, concluye.
